sendaoso
Uno de los aspectos más valorados por quienes visitan la senda del oso es la sensación de inmersión en la naturaleza que acompaña durante todo el recorrido. A medida que los visitantes avanzan por el antiguo trazado ferroviario, aparecen escenarios que reflejan la riqueza medioambiental característica de Asturias. Bosques frondosos, montañas cubiertas de vegetación, cursos fluviales de aguas cristalinas y amplios valles forman parte de un paisaje que cambia constantemente y mantiene el interés a lo largo de toda la ruta. Esta conexión con la naturaleza constituye uno de los principales motivos por los que tantos visitantes regresan una y otra vez para descubrir nuevos matices del recorrido en diferentes épocas del año. Entre las distintas formas de disfrutar este recorrido, la senda del oso en bici ocupa un lugar especialmente destacado.